Hemos perdido el miedo a aprender a distancia y de forma híbrida

Un estudio realizado por la Universidad Tecmilenio titulado “Educación Continua, Oportunidades y Retos CDMX” muestra que el 99% de los encuestados cree que es necesario seguir preparándose para la vida profesional y privada; Además, casi el 80% dice haber asistido a un curso en línea en los últimos meses o años. “Nunca antes se había visto un resultado tan claramente marcado por la necesidad de seguir preparándose (…) Ya estamos todos en esta mentalidad. Eso habla muy bien de la conciencia de no quedar obsoletos”, dice Jonathan Lozano, Vicerrector de Desarrollo de Campus de la Universidad Tecmilenio.

El interés en continuar preparándose es diverso, pero los cursos, diplomas y certificaciones se encuentran entre las formas preferidas de educación y desarrollo profesional y personal. El 94,5% de los encuestados manifestó estar interesado en un curso de este tipo con una duración corta (máximo 1 año) y una media de 6,1 horas semanales.

En cuanto a las modalidades, no es de extrañar que tras la pandemia, el 53% prefiera las clases grabadas, frente al 47% que opta por la opción netamente presencial y con horario concreto. Además, se prefiere a los expertos en el tema aunque no sean docentes (74%) frente a un 26% que prefiere a los docentes.

Todos estos datos representan un gran desafío, dice Claudia Córdova, líder de inteligencia de mercado y parte del equipo que creó el estudio. “A raíz de la pandemia, el conocimiento del desarrollo de cómo vemos hoy la educación se ha vuelto fundamental. El objetivo es cómo llegar a los aprendices, aquellos que quieren seguir preparándose pero adaptándose a los nuevos estilos de vida, con modelos más flexibles para poder seguir con los objetivos, tanto en lo profesional como en lo personal”.

Lo que encontramos, dijo, es que la educación híbrida llegó para quedarse, es una modalidad que ya se ha experimentado y ahora es buscada por un gran porcentaje de personas. “El contacto físico sin duda sigue siendo fundamental para poder interactuar y enriquecer conocimientos, no solo con la experiencia del docente sino también con los compañeros, pero esto también une a personas que no hubieran tenido la oportunidad sin el encuentro virtual para aprovechar “, estamos hablando, por ejemplo, de personas del interior de la República, campo que se ha abierto mucho más en esta pandemia. La grabación de lecciones a pedido también se volvió esencial para estos estudiantes, la flexibilidad es muy importante en estos días.

Otro resultado del estudio es la formalidad lograda a través de la virtualidad. “En el pasado, los precios y los pagos a menudo jugaban en contra del tema de la rendición de cuentas, ya que no había un final de ciclo para los problemas planteados. En tiempos en que no había pago, no había obligación de completarlo, ni siquiera de pagarlo, pero hoy el esfuerzo y el compromiso se ven muy diferentes”. Además, hay mejores plataformas que son más amigables y eso permite costos más asequibles y más soporte.

El futuro educativo

Para Lozano, en el futuro tendremos generaciones de jóvenes y adultos haciendo muchas cosas de manera virtual, “al perder el miedo la gente aumentará, pero también buscará su comodidad con horarios flexibles”.

Admite que los propios educadores han provocado una tendencia hacia el aprendizaje presencial: “El aprendizaje presencial fue en cierta medida impulsado por los educadores cuando nosotros mismos lo recomendamos. Ahora todos estamos viviendo la experiencia a distancia y nos hemos dado cuenta de que así se pueden hacer muchas cosas”.

Agrega que la estrategia en ese sentido ahora también es ampliar la cobertura física, “se trata de abrir sitios pequeños con diferentes espacios de contacto y cerca de los grandes campus”, y explica: Son áreas de aprendizaje donde se transfieren cursos y participan algunos docentes más. , respondiendo a la necesidad de acortar distancias, que se ha convertido en un tema fundamental pospandemia, y el estudiantado lo agradece.

Dijo que este es un término medio porque también sabemos que los estudiantes necesitan un espacio cómodo entre el trabajo y el hogar, un espacio tranquilo para poder estudiar, pero especialmente en los cursos de posgrado o aprendizaje cuando hay personas que no necesariamente necesitan. una cancha o un auditorio, solo espacio para las conexiones personales y para su trabajo. “Este es un fenómeno de personalización de la experiencia”.

Otro dato que encontró el estudio es que la gente sigue buscando acompañamiento pero con diferentes títulos, no necesariamente con el docente, hay mentores, asesores, coaches, todo según sea necesario. “Nos ayuda a sacar lo mejor del alumno y la cercanía lo hace más fácil. Sí, hay un fenómeno de querer personalizar la educación, y eso pasa por el acompañamiento”.

Ambos especialistas coinciden en que hoy hay un cambio de paradigma en todos los niveles, pues también hay docentes que por la pandemia afirman que ya no volverán a las clases presenciales, otros que no han sido docentes por la turno y hoy pueden gracias a las nuevas modalidades. “Sin duda, nos estamos adaptando para que las experiencias de los alumnos sigan siendo exitosas, y con una educación de calidad, que es el elemento clave”.

A raíz de la pandemia, el conocimiento del desarrollo de cómo vemos hoy la educación se volvió fundamental. El objetivo es llegar a los estudiantes, aquellos que continúan preparándose pero quieren adaptarse a nuevos estilos de vida”.

Claudia Córdova, Líder de Inteligencia de Mercado y parte del equipo que creó el estudio.

[email protected]

Leave a Comment